A veces hay que poner distancia con lo que nos hace daño.
Cuando te vuelvan a llamar para trabajar te puedes ir definitivamente de casa. Aunque sea Navidad o verano no tienes porque volver a casa. Ahorra durante el curso para pagarte un piso cuando no trabajes.
Las visitas a casa de tus padres que se queden en llegar para comer con ellos y marcharte a última hora de la tarde.