Soberana tontería y falta de madurez. La maternidad no es una cárcel. A cualquiera le puede salir trabajo en el extranjero y cambiar su situación sin necesidad de ser madre, o conocer a su pareja y que su mundo se centre en ella o él. La maternidad no lo es todo y las que somos madres tenemos vida a parte de nuestros hijos. Vaya mentalidad anticuada y absurda en pleno siglo XXI. A lo mejor cuando conozcas a cualquiera de los hijos de tus amigas te pega un flechazo gordo y te conviertes en la tía malcriadora y consentidora, a lo mejor cualquiera de tus amigas madres termina siendo tu mayor apoyo en algún momento. Obviamente que los hijos absorben a padres y madres pero hay otras cosas que también absorben mucho.