Yo tengo 30 años y mi marido 33 y ni nos hemos vacunado ni nos vamos a vacunar. Yo entiendo a tus padres, no todos podemos ser del mismo rebaño. Ahora me van a acribillar pero vamos, que no, que mientras la ley no nos obligue estamos en nuestro derecho a no vacunarnos con unas vacunas que no sabemos qué efectos van a tener en los próximos años.