Hay ocasiones en las que nos aferramos a cosas, personas, trabajos…. qué no son para nosotros, por costumbre, rutina, comodidad o un espejismo de felicidad y bienestar. Desde el principio de la relación has sido tú la que ha llevado la voz cantante, cogiste a un hombre que vivía feliz tal y conforme estaba (si hubiera querido tener otro trabajo se lo hubiese buscado él mismo, por ejemplo) y lo moldeaste hasta conseguir al futuro marido perfecto, pero claro, ese trabajo de modelado no termina nunca con ése tipo de personas tan conformista y que, tal y como tú misma cuentas, es taaaaaan opuesto a ti. Por mucho que lo quieras no es para ti, seríais más felices cada uno por vuestro lado, porque aunque parezca que él pasa de todo, también está sufriendo por dentro al ver que estáis tan desconectados en intereses y propiedades. Seguro que, en el fondo, ya sabes que ésto ha llegado dónde iba, pero no te decides porque con 36 años te ves demasiado mayor para empezar de 0,pero nunca se es demasiado mayor para tomar las riendas de tu vida y mirar hacia delante sin lastres. Ya te comportas como si fueras la única adulta en ésa relación, imagina tener un hij@ y ser la madre del bebé y de tu marido a la vez. Ya he visto ésto antes. Vuela libre y busca tu camino.