Llegará un momento en el que sí, tendrán que entrar en una residencia, al menos en el caso de mi suegra sabemos que sí, porque ya tiene el diagnóstico y no va a mejorar, pero aún las dos tienen autonomía. El problema se plantea en que a nivel económico, pagar dos residencias o dos asistentes es inviable para nosotros, ya que también tenemos dos niños pequeños, y somos nosotros los que tenemos que movernos para buscar las ayudas necesarias, que entre el tema del COVID y que no tenemos ni idea, estamos súper perdidos…