Ay, las hormonas que cabroncetas que son! Pues la explicación es física: se llama oxitocina, también conocida como «la hormona del amor». «Durante las relaciones sexuales se libera oxitocina, la que actúa sobre los sistemas del cerebro relacionados con el refuerzo positivo, es decir, con el placer, incrementando la complicidad, afecto y confianza con la pareja. Aquellas personas que tienen contacto físico y sexual de calidad frecuentemente, logran mayores niveles de oxitocina. De este modo, se estrechan y fortalecen los lazos en la relación».