Dile como te hacen sentir sus comentarios. Si te quiere de verdad, dejará de hacerlos. Si no, lo mejor es cortar por lo sano antes de que tu autoestima esté por los suelos y te pueda controlar. Nunca permitas que nadie te haga sentir mal por tu físico, forma de ser, forma de actuar, etc. Así empiezan las relaciones tóxicas.