Lo primero, si la cuenta va al ras o trabajas, o te adaptas a tu limitación y lo dices incluso antes de quedar.
«Oyes te importa dar un paseo y conocernos así, es que por desgracia a día de hoy no voy bien económicamente» y punto, sé sincera y no esperes nada de nadie, porque no hay obligación ninguna ni de invitar, ni de qué te inviten.
Deja cualquier pauta clara antes de una cita y listo.