Cuanto tenia diez años llamaron al telefono de mi casa (en aquella epoca, hace 40 años, no existian los moviles), y como estaba enferma con un catarro y no habia ido al colegio ese dia, lo cogi yo porque mi madre habia salido a la compra un momento.
Un señor que a mi me parecio muy mayor, dijo que era de la seguridad social y que estaban haciendo una encuesta sobre salud municipal. Empezo a preguntarme con voz muy seria cosas sobre mi cuerpo, que si tenia granitos, que si me habian empezado a salir pelitos «ahí», que si ya me estaban creciendo las tetitas.
Yo empecé respondiendo, pero enseguida me quedé callada, muerta de vergüenza, y le colgué.
No se me ha olvidado en todo este tiempo, el sentimiento de suciedad y de asco. No se lo conte jamas a mi madre porque pense que era mi culpa.
Los tiempos han cambiado, no sabes cuando me alegro de que vengas aqui a buscar apoyo. Ese tio es un mierda y un cerdo, el que se tiene que sentir ridiculo y asqueado es el, por ser una basura humana, el que tiene que avergonzarse de lo que ha pasado es el, porque da vergüenza que haya gente como el en la faz de la tierra.
Cuentaselo todo a tu novio, especialmente como te ha hecho sentir, y como se ha aprovechado ese engendro de tu buena fe. Y si tu novio piensa que eres tu la gilipollas y no el subnormal que te llamo, pues le mandas a paseo y un novio imbecil menos en el mundo.
Animo cariño, no le de poder a la escoria anonima, y ve por la vida con la cabeza bien alta, que tu no tienes culpa de nada, estariamos buenos.