Que lástima me Dan tus hijas. Se han esforzado para ahora tenerlo difícil en el mundo laboral. Como muchos jóvenes. Pero aparte de eso es que tienen que vivir contigo. Esa es la peor cruz. Menuda amargura tienes por dentro.
Totalmente enserio, por favor, busca ayuda. No es lógico lo que le deseas a otras personas ni lo que sientes por gente que no te ha hecho nada. Una vez sueltes el lastre del odio, tus hijas y tu seréis más felices.