Ahora lo ves como lo peor, pero te aseguro que al final ha sido lo mejor. ¿Para que seguir en una relación en la que cada dos por tres estáis peleando porque sus amigos han sido unos perros contigo y el huevón de tu ex no les ha puesto límites? Pues eso. Llora, desahogate, disfruta de tu soledad ahora y haz cosas que no hacías estando en pareja por el tiempo que has estado con esos dolores de cabeza por esa pandilla.
Ya verás que tarde o temprano la herida dolerá menos. Ánimo.