Tu padre es cómo el mío: controla con explosiones de ira aleatorias (la excusa se la inventa sobre la marcha). Luego se queja de que está solo y nos llama desagradecidos.
Lo que ha pasado no tiene que ver con tu novio ni su situación económica, si toca un gato o pone el escroto en la mesa del comedor. Tiene que ver con que tu padre piensa que se lo puede permitir, que es su privilegio. Sabe perfectamente que si, al día siguiente, hace como si nada todos respirareis con alivio en vez de reprochar.
Tienes dos opciones o distancia o enfrentamiento si no quieres que te amargue la vida.