Yo no seguiría siendo amiga de alguien que odia a los niños (no te engañes, no es que no te gusten, es que los odias). A lo mejor los odias porque tú misma sigues siendo una niña y eso demuestras con tus actos porque nadie normal echa a su mejor amiga de ningún sitio por el “crimen” de llevar a su hijo, que además es un bebé, son bastante menos molestos en una fiesta que un niño de por ejemplo tres o cinco años. El problema es que algunas personas creen que un niño es una cosa que puedas dejar perfectamente a cargo de cualquiera para irte a beber tranquilamente.