Yo no creo que haya que pegar a los niños. Una vez mi padre me pegó, recuerdo que me pegó y el miedo que sentí, no recuerdo porque lo hizo.
Desde entonces casa vez que me gritaba o discutíamos que encogía y me alejaba porque me daba miedo que me volviese a pegar. Y él se enfadaba pero era una reacción al miedo que me había generado aquella vez que me pegó.
Mi padre consiguió que su hija le tuviese miedo.
Sin embargo las veces que mis padres se han sentado a explicarme algo, a decirme que les digustaba como actuaba si recuerdo esas lecciones. De lo otro solo recuerdo el golpe y el miedo