Sí mujer, arrástrate para que te perdone porque una ola lo ha mojado en la playa. Perdóname la ironía pero espero de que te des cuenta de lo absurdo que es todo.
Así que ¿Sabes lo único que te queda? Levantarte, secarte las lágrimas e irte tú misma a disfrutar de lo que te queda de vacaciones. Piénsalo, te ha costado una pasta y no vale la pena que te pases los días llorando en la cama. Yo hoy he tenido un día de mierda, y he dicho, al carajo, me voy al cine, sin ganas ni nada, pero he ido. He cenado por ahí y me he comido un helado, y oye, la cosa cambia mucho. Ánimo nena, el amargado y el que tiene que arreglarse es él, no tú