Mi pareja también era muuy celosos a pesar de que yo me esforzaba por que se sintiera querido, especial y que no tenía nada de qué temer. Hasta que un día me cansé y le dije que yo no podía hacer más, que si a pesar de mis esfuerzos no conseguía sentirse querido y confiar en mí que tenía todo el derecho y que cortara con la relación porque tampoco se merecía sufrir lo que estaba sufriendo.
Mano de santo. A partir de ahí se esforzó por superar sus inseguridades y ahora no es nada celoso o al menos sabe gestionárselo como para que no suponga un problema para la pareja.