Bueno, puedes hacer lo que te de la gana con tu nombre pero si tus padres se enteran de sopetón y porque dio la casualidad que tu padre te pregunta que a donde vas y le dices que al juzgado a cambiarte el nombre… pues a ellos les puede sentar mal porque te lo pusieron con mucho amor e ilusión, que no quiere decir que no te lo cambies pero coño, haz las cosas con asertividad y respeto. Por otro lado que hables de tus padres de esa manera dice más de ti que de ellos, para mi sería una decepción saber que mi hija habla así de mi, si esta es tu actitud normalmente no me extraña que de algo que les pueda molestar pase a enfadarles, aunque no tengan toda la razón. Lo de comer con tu tía… no sé que tan ajetreado tendrías ese día pero vamos, no me parece un sacrificio tan grande como para no poder hacerlo porque «no te sale del coño» (aquí la petarda eres tú). Si quieres que los demás te respeten también tienes que respetar tú y si tan a disgusto estas en casa de tus padres porque te piden comer un poco antes te buscas un trabajo y te piras, que igual la que es una petarda y tiene una actitud asquerosa eres tú y va siendo hora de que madures, que con 22 años ya va siendo hora