Te estás haciendo daño a ti misma. Te estás manteniendo agarrada a un clavo ardiendo que, por lo que parece, no es capaz de dejarte, por lo que sea. Hazlo tú, y hazlo rápido, porque yo he estado ahí y lo he pasado MUY MAL. No vais a volver y, si lo hacéis, va a ser pan para hoy y hambre para mañana.
El mejor consejo que podemos darte es que cortes toda la relación, le bloquees y no vuelvas a hablar con él. Dolerá un tiempo, pero será como arrancar una tirita y, después, recuperarás tu felicidad. Palabrita. Quiérete y cúrate.