Mi consejo es que tengas un poco de paciencia y dejes pasar al menos 4 o 5 años, que no es tanto en realidad. Si sigues pensando lo mismo en ese entonces, adelante.
Y aprovecha esos años para madurar aún más, ahorrar aún más dinero, estar mejor preparada, etc. Invierte en tí dirante esos años, que ya verás cómo eso es muy de agradecer porque te beneficiará a tí y a tu hijo también.