@Alumna la dinámica era tirar la bronca cada vez que veía que no hacía algo, y él se defendía y se sentía «atacado» y no llegábamos a nada, incluso creo que lo hacía más a posta, así que lo que hice (y sigo haciendo cuando necesito arreglar algo en la relación) es literalmente sentarnos a hablar. Lo hago en un día que estemos de buen humor, sin tener las cosas en caliente, decirle que se siente que necesito decirle algo. En ambas ocasiones le expuse la situación como si no fuera yo la que está cabreada, sino desde el punto de vista lógico, que una casa hay que mantenerla porque si no se desmorona.
La reestructuración en la dinámica tiene que ser COMPLETA. Si yo organizo las tareas y le digo que tiene que tender la lavadora, sigo siendo yo la «responsable» y la que lleva la carga mental. Así que por ejemplo, si en el reparto de tareas la suya es la ropa, el ciclo es completo: lavar, tender, planchar, doblar. Si no lo hace él, NO LO HAGO YO y nos quedamos sin ropa limpia, listo. En mi caso, la encargada de la comida soy yo, así que organizo menú, compra y hago comida. Y así con todo… El encargado de llevar lo del cole de los niños es él (tareas, materiales, matrícula), la de los pediatras, yo.
De otra manera, yo ponía la lavadora, y él se «despistaba» de tenderla y quedaba oliendo a choto, o la ropa se tiraba días en el tendedero esperando que alguien (yo) mágicamente la recogiera, porque al final lo acababa haciendo para poder tender la siguiente, cabreada como una mula, y así se forma la bola…