Últimamente entro bastante al foro y me ha llamado la atención la cantidad de posts sobre parejas que se niegan a cumplir con sus obligaciones en casa, por eso me gustaría contar mi experiencia acerca de eso.
Hace ya 12 años que empezamos con nuestra vida en común. Cuando empezamos a convivir, mi sorpresa fue mayúscula: con 25 años no sabía hacer ABSOLUTAMENTE NADA. No había hecho una compra en su vida. Comida. Poner una mísera lavadora. Le importaba más bien poco que la pila de platos se desbordara, sacaba la olla de la nevera y comía de ahí directamente. Un papel en el suelo se podía tirar ahí una semana. ¿Hacer la cama? Jamás… Yo flipaba pero él lo veía completamente normal.
Al principio cedí durante un año porque él estaba opositando, y los dos hicimos un esfuerzo muy grande porque yo trabajaba (y sigo), me ocupé de todo… Hasta que llegó el día en el que aprobó. Cambio de vida radical, tenía su tiempo libre de vida de funcionario pero tuve que plantarme: no soy tu sirvienta. Y él reaccionó y despertó. Se dispuso a aprender todo lo que debía saber un adulto mínimamente funcional. Entonces a los 29 años sucedió; me había quedado embarazada. Tuve un embarazo muy difícil, pero él pudo ocuparse de todo.

Vale que la casa no estaba como los chorros del oro, pero ya con niños nunca iba a ser así…😂😂 Cuando nació la niña se vio desubicado y sobrepasado, yo ya tenía experiencia cuidando niños pero él no había tenido un bebé cerca en la vida, así que hubo un retroceso y volvimos al «principio» en el que yo tenía que hacerme cargo de todo porque era la que estaba en casa y él «no sabía». Pero al reincoporarme volví a plantarme, yo estaba al borde del colapso y ésta vez costó un poco más porque añadimos a un bebé a la ecuación. Pero lo tuve claro, ahora me tocaba estudiar y trabajar a mí. Así que lo dejé en casa haciéndose cargo, y vaya si lo hizo.
Se puso al día con todo, y pudimos hacer un reparto de tareas equitativo. Así que llegó el momento de ir a por el segundo bebé… Y no tengo más que palabras de agradecimiento hacia él. Hemos conseguido formar un gran equipo, la segunda maternidad ha sido muy amena, ya que no tengo carga mental, la experiencia está siendo totalmente distinta.
Ahora viene la parte actual. Acabo de pasar una operación de reconstrucción abdominal completa y estoy de reposo absoluto. Necesito ayuda para incluso lo más básico, levantarme, acostarme, lavarme… Además el pequeño se ha puesto malito con fiebre, así que esto es un cuadro… Pues aquí está él, cuidándonos a los tres. Haciendo la comida, la compra, llevando a los niños a la guardería, dando medicinas, bañándonos, levantándome a mí cada dos horas para evitar los trombos, dando biberones…
Os juro por lo más sagrado que si esto me lo llegan a contar el día que vi que su madre le traía un bol de fruta pelada y cortada (y yo me eché las manos a la cabeza 😱) porque «su niño tiene que comer frutita» no me lo habría creído 😂😂😂😂😂
¿Lo ideal hubiera sido que yo no hubiera tenido que plantarme dos veces? Por supuesto, pero al final la actitud es lo que cuenta, y ha demostrado con creces que el que quiere, puede SIN EXCUSAS.
Por favor, no aguanteis guarros, no somos sirvientas. Ni padres que dan por sentado que las que nos ocupamos somos nosotras… Los hijos también son suyos y vivir así es insostenible. Yo lo tengo claro, si él no hubiese cambiado, lo habría mandando a tomar viento hace mucho. Así que ánimo a las que están pasando ahora mismo por esa fase, no dejéis que la cosa vaya a más.
Mucho amor a todas ♥️♥️♥️