Corre, pero corre en sentido contrario. Si aún viéndole toda esa lista de machiruladas no sabes qué hacer… El temazo lo tienes tú que piensas que ese cromañon va a cambiar. Y créeme nunca cambian por nadie; a menos que se hagan conscientes de sí mismos y quieran ponerle remedio pero para ellos mismos. Así que no pierdas tu valioso tiempo en querer hacerle de madre para que cambie. Y sal de ahí