Me alegro de que la terapia te haya ayudado a superar todo lo que sentiste, y espero que también haya hecho que entiendas que, cuando algo no te gusta, no siempre es suficiente manifestarlo mediante el lenguaje corporal, hay que verbalizar el rechazo que te produce, decir : NO, explicar lo mal que te hacen sentir esas prácticas. A mí tampoco me gusta el sexo anal, ni que me toquen por ahí siquiera, y siempre lo he dejado muy claro, pero de palabra , no apartando la mano del otro, que hay quien no capta las «sutilezas» y lo mismo piensa que, insistiendo, te puede llegar a gustar, pero si le expresas claramente tu negativa, lo normal es que lo entienda y no insista más.
En cuanto a lo de verle, yo no lo haría, creo que debes cerrar página y seguir curando tus heridas, y no creo que verle y explicarle lo mal que te sentiste ( que seguro que no lo va a entender)te ayude a ello.
Ánimo y Fuerza.