Por desgracia es muy habitual. Tú misma lo pones «él se imaginaba jugando con nuestro hijo». Ellos se imaginan la paternidad con un coleguilla de 6-8 años con el que jugar, luego llega un bebé con sus demandas y su infinita necesidad de limpieza y cuidados y ya nos les gusta la idea de ser padres. Es una gran señal de inmadurez.
Has hecho bien, tu hijo se merece a una mamá feliz, además de la mamá dedicada y maravillosa que ya eres.
Te has llevado una desilusión y eso duele, pero ya verás que poco a poco pondrás tu vida en orden.
Un abrazote!