Muchos estudios, pero de cultura cateta: nada.
Eso se arregla con un mote: a partir de ahora tu tía pasa a llamarse «la mindundi», «la chillaterraza», «la bocamonja», …
Elige uno y tira con él hasta que se muera.
Pongamos que eliges bocamonja, pero sé creativa:
Te presentas en el cumple y le dices a los padres que acudes, a pesar del numerito de la bocamonja,
si te vuelve a soltar lo de invitar: «ya está aquí la bocamonja, otra vez», …