Creo que se nos va de las manos. Dejar de ver a una persona que te gusta por ese tema, no es del todo acertado.
Yo también he sido siempre bastante tonta con la ortografía, pero mi chico con el que llevo casi ocho años, cuando lo conocí, tenía las mayores faltas que había visto nunca. No dejé de verlo por ello, por que detrás de eso había un motivo y un por qué.
Y de eso que viví aprendí una lección. Ahora ya no me obsesiono tanto con la ortografía y no tengo la necesidad de tener que estar corrigiendo a cada rato a nadie, por que como escriba cada uno, es cosa suya.
Quizás a ti también te espera un aprendizaje de todo esto. Tanto si sigues con él, como si no.