Hay mucha gente imbécil en el mundo, no tiene nada que ver con la edad.
Hay cierta clase de tipos que se meten en las app para ir coleccionando polvos como si fuéramos cromos. Aunque en un inicio parezcan mostrar interés y todo sean piropos y blablabla… es la única forma en la que saben actuar para meterla. No les interesa compartir momentos, no les interesa conocer a otra persona, una vez folladas, pasan a otra y listo. Alguno hay que hasta guardan tu contacto en la reserva por si acaso.
Tu historia me está recordando a una historia que me pasó a mí hace años. Ni siquiera existía Tinder, juraría que tampoco whatsapp, hablábamos por messenger en aquel momento. Conocí a un tipo por una pagina web de contactos, no se si Badoo o cual era. Quedamos unas cuantas veces, parecía que había interés, y un día pues lo invité a subir a mi casa. Bueno, pues como tu, el polvo más triste de mi vida, se corrió en dos segundos y ahí me quedé yo con cara de boba. Él «uy lo siento, estaba tan cachondo que no podía aguantar y blabla».
No le di importancia al tema y mi idea era seguir quedando conociéndole por qué me caía bien y yo también estaba en un momento que me venía bien tener gente con la que salir de vez en cuando a tomar algo. Pues lo mismo que a ti, le escribía yo, que si muy liado, que si tal o cual, le propuse tomar algo, uy que si no puedo y no se qué… y ya le dije, bueno, pues yo ya no te voy a escribir más, si te apetece quedar, hablar conmigo o tomar algo, ya sabes dónde encontrarme. Y por supuesto, no escribió.
Yo tampoco le di mucha importancia porque ya estaba curtida, y seguí con mi vida. Pues el tipo apareció UN AÑO después con un mensaje en facebook, justo cuando yo estaba en la puta nube de enamoramiento con mi actual pareja. Me dijo que se había portado mal conmigo y que lo sentía, me preguntó por como estaba y blablabla, y me propuso quedar a tomar un café, y me dió tanta lástima esa persona, porque hay que estar muy insatisfecho con tu vida para tirar del contacto de una mujer que ni siquiera te gusta sólo por descargar dentro de una vagina. Obviamente rechacé su invitación, le dije que sin rencores, que la forma en que me había tratado estaba olvidada, pero que estaba justo en la fase lapa con mi pareja y que ya me tenía que gestionar el tiempo con mis amistades, como para ir a tomar café con un desconocido. Me deseo suerte y adiós.
Al final no se puede saber cuándo tenemos ante nosotros a un personaje de este tipo, así que lo único que nos queda es que, cuando al fin se muestran, entender que no tiene nada que ver con nosotras, y seguir adelante.