Estoy con A.
No puedo darte muchos más datos personales, pero si decirte que no va a cambiar de opinión.
Huir no, nunca. Habla con ella y dile que respetas su decisión pero que tú no la vas a adoptar. Y que mucho menos te lo eche en la comida. De todas formas sé que tiene un sabor peculiar, te darías cuenta. Pero déjaselo claro.
Se enfadará, te dirá que te han lavado el cerebro, que estás loca… en fin.
Te comprendo, no sabes cuanto.
Animo!