Así que… como tu niña herida no se encontraba bien, esperabas que él se ocupara de ella y le dé el cariño y la protección que tú, por lo que se ve, eres incapaz de darla. Craso error, amiga, porque cada una nos tenemos que hacer cargo de nuestra propia niña herida y no depositar semejante responsabilidad en otra persona, sobre todo en alguien a quien acabas de conocer. Yo también huiría como él, asustada y abrumada por tu actitud. Aprende de la experiencia y no cometas el mismo error la próxima vez.