Es muy triste que existan personas que disfruten haciéndolo pasar mal a l@s demás. Te entiendo. No estoy ni soy gorda, pero he sido objeto de burlas por mi físico, por fea, básicamente. Y aunque no estoy gorda, en ocasiones he tenido problemas con la comida en intentos desesperados de estar aún más delgada y sentirme bien conmigo misma de alguna manera (no han funcionado). Pasé la adolescencia escuchando el asco que daba, en el instituto e incluso en la calle, por parte de desconocidos… Lo único que podía pensar era que si tanta gente que no se había puesto de acuerdo para humillarme, coincidía, es porque realmente tenían razón. La verdad es que sigo creyéndolo, pero es distinto. Antes cuando recibía un comentario así, era una puñalada instantánea, era joderme el día y la semana. Hace poco alguien me volvió a gritar por la calle y, sorprendentemente, sólo sentí asco hacia el niñato en cuestión. No me hundió y me sentí bien, porque sólo sentí pena por él. Cuando alguien nos insulte como mucho hay que sentir rabia. Rabia por que exista ese tipo de personas, pero nunca hundirnos. Cuando nos pretendan humillar, vamos a cambiar la tristeza por el sentirnos bien por no ser una persona miserable como ellos. No me gusto a mí misma, lo reconozco, pero eso es asunto mío. Ya no voy a permitirme hundirme por comentarios de gente que ni me importa. Hay recaídas, hay días peores… pero en el proceso de conseguir quererme voy a centrar la atención sólo en mí. Ojalá se extinga este tipo de gente.
Un consejo es que cuando te empieces a sentir desbordada, hables con alguien. Con tu novia, con una amiga de confianza, con algún familiar… con quien sientas que te va a comprender y escuchar. A veces da miedo soltar lo que se lleva, pero luego sientes que has descargado un peso. Eso no te hará quererte mágicamente, pero puede ayudar a gestionar una situación concreta en la que estés muy mal, a tranquilizarte.
Suerte y ánimo, poco a poco aprenderemos a querernos (ojalá) <3