La cosa es fácil: te imaginas presentándoselo a tus padres, a tus amig@s, yendo con él al teatro o llevándolo a una cena con tus compañer@s de trabajo y que haga lo propio?
A mi es que a estas alturas de la vida por mucho que me guste una persona lo más sensato me parece imaginar un proyecto de vida común. Si te imaginas en dos, tres o diez años avergonzándote de ir con él a cualquier sitio, o peleando para que mantenga un mínimo de normas de convivencia básicas sin ser la comidilla allá dónde vayáis, pues ya tienes tu respuesta…