Lo de «haz con tu vida lo que quieras, disfruta sin importar la edad que tengas, es sólo un número» está muy bien.
Haz lo que quieras, pero primero asegúrate un buen jornal y unos ahorros para cuando tu salud no te permita «hacer lo que quieras» y tengas que echar mano de ellos, o de lo contrario las pasarás canutas.