Oye, pues me quito el sombrero. Por ti y por tu amigo, que habéis tenido la cabeza para reflexionar y buscar la solución más madura posible y por ella que ha hecho el esfuerzo terrible de saltar por encima de sus inseguridades para darte una oportunidad y sincerarse sobre sus sentimientos. Habéis hecho algo muy complicado pero realmente sano, espero que siga evolucionando igual de bien.