A mi me ha pasado y le ponía tanta fe en creer que me volverían a llamar que la noche que conocí al que ahora es mi marido, le solté una perorata de que si iba a pasar de mí después de habernos acostado que evitara marearme con lo de «mañana te llamo». El caso es que lo hizo, y desde esa noche hasta ahora han pasado 10 años. No te desanimes porque seguro que al final encuentras a alguien que sí vuelva y no quiera marcharse.