¡Yo pienso que ya te has hecho todo el plan de tenerlo! Has pensado en dónde vivir, trabajar, cuidarlo… vamos, que te ves totalmente con él y si has pensado todo eso es porque una gran parte de ti sí quiere tenerlo. Y lo de que no te guste el pueblo… puedes acabar acostumbrándote, sobre todo si ves que tu hijo es feliz allí. Es normal que los padres hagan sacrificios por sus hijos. Y si no, siempre podrás volver a mudarte en unos años.
Pienso que si lo abortas, acabarás arrepintiéndote.