Yo soy médico de UCI, y me he enfrentado a esto como tu más veces de las que me gustaría. Creo que lo que más consuela casi siempre, es repetirles que tu y tu equipo seguís ahí luchando hasta el final y que no te vas a rendir. Siempre les digo la frase, tu has luchado ya muchísimo, ahora dejame luchar a mi.
Hay emociones muy fuertes, a algunos les ayuda hablar de otra cosa, otros prefieren saber para q vale cada tubo y cada fármaco… Eso lo vas viendo sobre la marcha, pero esa frase, siempre me ha parecido mágica.
Y esque es verdad. Incubar a alguien por cogido por suerte no tiene tanta mortalidad como parece, y aunque la gente no se entere, ahí estamos todos luchando cada día. Nadie pasa por esto sólo, aunque no nos vean, aunque no nos conozcan