Creo que eso va un poco en la personalidad de cada uno y la única manera de que no se pierdan es sin dejar de hacerlas.
Yo he tenido tres relaciones, soy bastante detallista y me gustan mucho las «cursiladas». No pretendo estar con una persona que las haga diariamente pero sí que de vez en cuando tenga algún detalle y sobretodo que acepte los míos con ilusión. Yo puedo entender que haya personas a las que no les salga muy habitualmente, pero creo que si estás bien con alguien sí que recibes esas muestras de cariño con ilusión.
Por ejemplo… Con mi primera pareja, empezamos juntos un día 5. Pues yo todos los días 5 le hacía alguna tontada. No hablo de regalos materiales, sino de dejarle una nota para cuando se levantara por la mañana, un mensaje más bonito de lo normal, cocinaba algo especial, sacaba alguna foto reciente juntos para poner en casa… Un poco como manera de decir que me alegraba de llevar otro mes más juntos. O una vez le regalé unas chuches en un momento malo que estaba pasando poniéndole que eran «dosis de felicidad» y cuando tenía algún momento un poco malo le llevaba alguna como diciendo que yo estaba ahí para intentar hacerle más feliz a pesar de los problemas externos. Se tuvo que ir un mes fuera por trabajo y no llevaba bien tener que irse porque además iba a estar solo, y le hice una bolsita con 30 papelitos en los que ponía cosas bastante absurdas, graciosas y bonitas y al menos una vez al día estando lejos le sacaba una sonrisa. Hice estas cosas durante 9 años y ni me cansé de hacerlas ni mi pareja de recibirlas. Él también tenía detalles eh, no era solo cosa mía.
Con otras parejas que he estado menos tiempo también he sido igual. Una vez entre semana aparecí en casa con unas pizzas de un sitio especial y una botella de vino porque llevábamos unas semanas un poco en ese modo neutro de rutina y aplatanamiento como relación… Mi pareja preguntó que a que venía eso y le dije que simplemente me apetecía hacer algo «diferente», cenar tranquilos y brindar por nosotros. Este chico sin embargo al principio parecía muy detallista y conforme pasaron los meses se relajó y no tenía ni detalles ni nada especial…pero aún así, yo los seguía haciendo de vez en cuando, porque me nace… Aunque es cierto que si no recibo al menos un gesto de ilusión por su parte se me van las ganas de hacer nada.
Así que eso puedo contarte… Que depende de como seas tú, de cómo sea tu pareja…y lo dicho, para mí la única manera de no perderlo es no dejar de hacerlo. Mantener esa chispa depende de uno mismo…ya que caer en la rutina y la comodidad es muy fácil, pero creo que pase el tiempo que pase hay que seguir demostrando de alguna manera que tu pareja es alguien especial para ti y tener ese tipo de detalles que no tienes tan a menudo con otras personas.