Ves con mucho cuidado con las pseudoterapias de las narices. Cuando más vulnerables estamos es el mejor momento en que nos captan.
Psicología para ayudarte a entender y a adaptar tus circunstancias a la «nueva» realidad.
Cuidado también con los psicofármacos y los opiáceos sí te los recetan, estate al loro de los efectos secundarios y los cambios de humor/emociones que no todo viene de la depresión.
Con tu médico coméntale si la vitamina D te puede servir, ayuda al estado de ánimo (especialmente si te da poco el sol) y a la energía, no es ningún gran cambio pero algo se nota. Si puedes ves al endocrino, existen dietas antiinflamatorias que a muchas personas les va mejor (yo con los médicos tengo la negra, una odisea para lo que sea y no tengo dinero para ir por privado).
Mucho ánimo, mucho descanso y abracitos de algodón.