Puff, es difícil, los casos que conozco a la larga no salieron bien, porque como bien dices, son cosas muy interiorizadas, al principio hacían pequeños esfuerzos, pero a la larga se acabaron escudando en frases como «es que yo soy así» o «en realidad tengo razón» y acabaron en rupturas y divorcios.
Quizá si él aceptará ir a terapia para trabajar muy en serio en esa parte logrará tener herramientas suficientes para gestionar sus regañinas, pero sin un esfuerzo activo, continuo y consciente lo veo difícil, y a la larga, da igual los motivos por los que lo haga, no puedes dejar que alguien te hunda la autoestima o te regale como si fueras una niña pequeña o alguien inferior al que dar lecciones.
Un abrazo y mucha fuerza