A mí no me parece raro. En un trabajo en el que estuve uno de los compañeros no comía con nosotros porque estaba acostumbrado a desayunar y cenar y prefería utilizar ese tiempo para pasear a los perros. Nadie le dio importancia. Y yo misma tuve una época que con la regla me sentaba fatal comer, pero no desayunar o cenar. También comía con los compañeros y no pasó nada. Creo que la gente no se fija tanto en estas cosas más que comentar «yo no podría»