Es normal tener errores cuando empiezas en un curro nuevo y más con ansiedad, pero la respuesta que debes dar es que vas a mejorar y no volverá a ocurrir. Al achacarlo a tu enfermedad, tu jefa lo que piensa es que es insalvable y no vas a aguantarlo. Es cruel, pero es así con ese tipo de trabajos de cara al público. Para el próximo curro, no muestres todas tus cartas. Te sonará mal, pero en curros precarios demostrar debilidad va en tu contra. Encuentra un trabajo adaptado a ti, pide herramientas a profesionales para trabajar la ansiedad en el trabajo y no des más explicaciones de las necesarias. Si tienes fallos, corrígelo en el momento, pasa de largo y prioriza hacer lo justo a hacerlo perfecto.
Por desgracia, el mundo no te va a entender de primeras, intenta que funcione.