Venía justo a comentar esto. Yo de fútbol puedo hablar poco, pero sí de deportes de agua: soy monitora de natación y tengo algunos niños con distintas capacidades, y lo que he visto hasta ahora es que la mayoría de los niños normativos no sólo les integran, sino que tratan de ayudarles y de animarles. También es cierto que los padres que he conocido son buenísimas personas, y los que pasan a clubs o equipos de competición siguen reflejando esos valores. El problema es que hay madres y padres que se piensan que sus hijos son flamantes promesas de vete a saber qué y tratan de forzarles, a ellos y a su entorno, cuando de lo que deberían preocuparse es de que disfruten y sean buenas personas.