Mientras la trates de mujer, el pensamiento es libre. Te terminarás acostumbrando o no, pero si lo que percibas no influye en cómo la tratas, es suficiente. No la haces daño, no intentas ofenderla y eres sensible con su situación, no estás haciendo nada malo. Esta chica se ve en el espejo y sabe lo que hay, no es que sea un secreto. Habrá otra gente que lo vea, la diferencia está en que la sigas tratando con respeto aunque no te parezca la mujer más atractiva e identificable del mundo. Ya ves que a otras personas no les importa e incluso les atrae. Sigue con tu vida y ella con la suya.