Mi teoría es que la otra le gustaba pero la veía inalcanzable y la idealizaba, con lo que nunca iba a hacer nada con ella pero tampoco iba a quedarse solo. Le atraías, pero era demasiado imbécil y cobarde como para cerrarse puertas por si ocurría el milagro y la otra le hacía caso. Es muy típico en gente inmadura, no ser capaces de ser sinceros, estar solos ni tener en cuenta a los demás. Pero hay vida más allá de los tontos, estos se quedan solos y con el tiempo encontrarás a alguien que valga la pena y no juegue contigo. Te mereces ser el sueño de alguien, no el premio de consolación.