1. Tu amigo ve demasiado porno. A mí un tío me escupe en la cara follando y la hostia que se lleva le quita las ganas de volver a hacerlo.
2. No hacer bdsm no te convierte en ninguna mojigata o paradita.
3. En la cama sólo se debe hacer lo que deseen las dos personas. Nunca te sientas obligada a hacer nada por complacer a nadie. No hagas cosas que no te aporten placer.