Pues es una buena ocasión para que sean tu marido y tu hijo los que cuiden exclusivamente del perro. Plántate y di que no harás nada, que espabilen y si el perro está descuidado lo llevas a la protectora. Dejemos de asumir todas las tareas sólo por ser mujeres, ha sido la familia de tu marido la que ha regalado el perro, que sea él el responsable de que el animal reciba un buen cuidado.