Yo me di cuenta cuando dejé de ser yo. Estaba sumida en una tristeza muy fea, y sentía que ya no le quería ni estaba enamorada, pero me tenía tan retenida en esa relación que me daba pena y miedo salir.
El clic llegó cuando una amiga, al verme tan hecha polvo, me pregunto que qué pasaba y le conté a grosso modo mi relación. Su respuesta: abre los ojos, estás siendo víctima de violencia de género.
En ese momento le dejé, no sin drama porque él amenazó con quitarse la vida y sus amigos no dejaban de escribirme para hacerme sentir culpable, pero conseguí no ceder a chantajes y seguí para adelante.
Ahora llevo casi 6 años con mi actual pareja, con la que realmente he descubierto lo que es una relación de verdad.
Hay veces que ver las cosas con perspectiva diferente y buscar ayuda te da fuerzas para salir y ser feliz. ¡Suerte!