Me di cuenta poco a poco. Al principio él era el chico ideal, todo detalles, todo cariño. Luego empezó a criticar cada parte de mi cuerpo. Demasiado delgada, haz más culo en el gimnasio, ponte aparato en los dientes, tienes dos pelos en las piernas, qué asco. Opérate la nariz,te hace cara de hombre. Después siguió comparándome con otras chicas, mira, esa tía sí que está buena. Deberías vestir como esa otra. Mira esta, deberías tener su culo. Y lo último fue mirarlas con cara lasciva delante de mí, sin cortarse un pelo. Una de las últimas noches cuando se lo recriminé, me dio un empujón y me estampó contra un coche en la calle, incluso lo paró la policía porque alguien avisó. Mientras tanto, con mi autoestima de mierda, un compañero de trabajo empezó a interesarse por mí… Así que ese fue mi último impulso. Ese compañero de trabajo hoy en día es mi marido y padre de mis hijos…