Mi relación fue parecida a la tuya, Lola. En mi caso, él nunca quiso una relación formal, es decir, teníamos una no-relación, obviamente para poder follar o triangular con otras. También utilizaba un lenguaje perverso, oscuro y muy, muy cruel. Le conocía desde la adolescencia y hacía cosas como las que tú has detallado, siempre se reía de las personas distintas a él, se metía con la gente obesa, etc (por cierto, ha acabado con una hippie, no tengo nada en contra, que conste, pero tiene gracia porque era uno de los colectivos de los que siempre se reía). Conmigo fue un tira y afloja que duró años, un ni contigo ni sin ti en el que tuve que soportar humillaciones varias, algunas muy duras cuando estás enamorada, como que negara a todo el mundo que tuviéramos algo o que hablara mal de mi a mis espaldas. Realmente lamentable, lo sé. Por suerte y con los años entendí que el nivel de ansiedad y depresión que arrastraba se originaban en él y que tenía que largarme de ahí como fuera. Y eso hice. Por cierto, yo sí me follé a un par de personas antes de dejarle, ni me arrepiento ni nunca me ha sabido mal, se lo volvería a hacer mil veces por cabr*nazo. Después de eso conocí al padre de mi actual hijo, con el que llevamos 17 años de relación mega sana y feliz. Así que mensaje base para este tipo de tíos basura, dejadlos y que les J*DAN pero bien.