No es culpa tuya.
No tienes motivos para avergonzarte.
No es responsabilidad preveer que algo así pudiera suceder, ninguna de nosotras sabe el futuro.
Si te sientes preparada puedes poner una denuncia.
Buscar a un profesional con el que hablar. Abrirte a alguna amistad con la que sientas confianza.
No es culpa tuya, da igual que fuera una mujer.